¿Quién fue Daniel?
Daniel fue un profeta, sabio, que amaba a Dios. Gobernador de babilonia por un tiempo e interpretaba sueños. En Daniel 1:4 lo describen como un muchacho sin tacha alguna.
¿Cómo era la relación de Daniel con Dios?
- Era una relación de FE Y SACRIFICIO: Daniel tenía FE total en Dios, esto lo llevaba a hacer sacrificios por él, sabiendo (teniendo fe) en que todo iba a estar muy bien. (Daniel 1: 5, 8, 12-13, 15).
- Era una relación donde Daniel era TEMEROSO DE DIOS, lo exaltaba y lo bendecía: Daniel reconocía que ese don de poder interpretar los sueños había provenidos de Dios y lo bendecía. Reconocía que Dios su Señor y en varias ocasiones cuando se dirige a Dios lo hace exaltándolo (Daniel 2:19, 5:18, 9:4).
- Era una relación A TRAVEZ DE LA ORACION constante: Daniel llevaba una vida de oración continua y efectiva, que cada día le permitía conocer más a Dios, formar una relación muy cercana con él y que le permitía vivificar su fe cada vez mas y mas. (Daniel 6:10).
- Era una relación de HUMILDAD: En la Oración por su pueblo (Daniel 9), Daniel primero exalta a Dios y luego se humilla, reconoce con humildad que él y su pueblo han pecado, que han sido rebeldes y no han obedecido a los mandatos de Dios. (Daniel 9:5).
Daniel era un hombre grandemente bendecido por Dios, y todo esto lo consiguió a través de la fe. La fe en Dios lo llevó a superar pruebas y lo llevo a sacrificarse en varias ocasiones, le permitió llevar una vida dedicada a Dios. Por llevar una vida de oración, podía conocer más de cerca a Dios y podía alimentar de esta forma su fe. La exaltación a Dios y su humildad permitió que su relación con Dios fuera más fuerte y le permitió doblegar su voluntad para cumplir con los mandatos de Dios.
¿Cómo debe ser la relación nuestra con Dios?
La relación con nuestro Padre debe ser igual o semejante a la que Daniel mantenía.
Debe estar fundamentada en la FE en JESUS, en Dios, en su palabra, en sus promesas. Debe ser una relación donde nosotros reconozcamos la grandeza de Dios y donde seamos humildes para poder aceptar su ley y su disciplina, donde seamos capaces de negarnos a nosotros mismos. Debe ser una relación A TRAVEZ de la ORACION, donde nosotros podamos hablar con Dios tranquilamente, como cuando hablamos con nuestro padre.
- ¿Cómo es tu relación con Dios?
- ¿Cómo está actualmente tu relación con Dios?
- ¿Llevas una vida de Oración activa?
- ¿Cómo es tu actitud cuando hablas con Dios?
- ¿Qué crees que debes mejorar en tu relación con Dios?
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