Si tienes veinte años o más alguna vez has escuchado de Diego Armando Maradona, que fue un jugador de fútbol excepcional, que conmocionaba a los que lo veían por su destreza con la pelota. El gran problema de los equipos en que jugó, es que todos dependían en forma casi excluyente de su habilidad.
Los jóvenes latinos tenemos un mal en común: "el mal de Maradona". Esperamos que algún súper héroe pueda salvar a nuestro equipo, que haga lo que yo no pude lograr: noviazgo en santidad, no masturbarse, predicar a cientos de personas y otras miles de cosas que le exigimos a nuestro héroe.
Me he dado cuenta que muchos suponen que tengo algo de súper héroe, ya no pecaré más "por lo menos nadie deberá darse cuenta" y mi vida será una sucesión de victorias, de las que merecen ser escritas en un libro "las derrotas no debo mencionarlas". Casi nadie puede tocarme y un montón de pavadas que no recuerdo.
El secreto del éxito es compartir sin egoísmo, aquellos dones que Dios nos ha dado para que el reino de Dios sea conocido en nuestra nación. Muchos me han comentado que al compartir los han herido y no están dispuestos a perder nuevamente. Muchos otros exigen poner sus nombres en la cartelera de una actividad a cambio de su participación. Otros son tan famosos que ya no les importa ser parte del equipo de Dios, ellos pueden SOLOS...
Todos tiene razones para no compartir, pero Jesucristo compartió su propio cuerpo por nosotros, y en realidad no lo merecíamos, NO LO OLVIDES.
Todavía recuerdo cómo formó aquel primer equipo: en el arco Pedro, los defensores, Santiago, Andrés, Jacobo y Juan, en el medio campo Felipe, Bartolomé y Tomas, y como atacantes Mateo, Simón y el otro Jacobo. Quedó en el banco Judas, por razones obvias.
Después de formarlos y entrenarlos con la unción del Espíritu Santo, cuando llegaban a una ciudad no solo la revolucionaban, sino que dejaban un equipo formado para continuar la obra.
La sinergia que el Espíritu Santo produce cuando trabajamos en equipo es arrolladora, las ciudades son transformadas por el poder de Dios cuando se hace el trabajo en equipo. "estaban todos unánimes Y fueron todos llenos del Espíritu Santo" Hechos 2:1-2
En este año 2003, "Al rescate de una generación" en la Republica Oriental del Uruguay, "Mi vida x tu Vida" en Tandil, "Soul in the City" en Inglaterra y "Jesús Freak" en Alemania, son algunos ejemplos del trabajo en equipo, con impactos para miles de jóvenes en las calles, como nunca antes. El secreto es no creer que alguien es indispensable... todos trabajan para la conquista, Jesucristo es el capitán. "Para que todos sean uno para que el mundo crea que Tú me enviaste" Juan 17:21.
Si alguien ha jugado alguna vez al fútbol o al básquet, sabrá que se juega en equipo con una pelota, sabe muy bien que el secreto es hacer circular la pelota con la mayor velocidad posible y ser efectivo a la hora de hacer un gol o de encestar.
Acá existen dos secretos: uno, debes pensar todo el tiempo en pasar la pelota, tu cabeza debe mirar quién es el próximo que la llevará mejor. Y el segundo es que no todos pueden cumplir la misma función.
Durante toda mi vida fui un apasionado deportista y esto me llamó la atención es el juego en equipo; he jugado al básquet, al vóley, al hándbol y también al fútbol, la pasión latina.
Algo me llamaba la atención, era para que poder triunfar el equipo, debía funcionar en un buen nivel. Cada uno debía cumplir su función, pero todos debían mirar al mismo arco. Todavía recuerdo cuando fui participe en un equipo de fútbol en el que parecía que ya sabíamos todo lo que había que hacer. Cuándo teníamos que ir todos para atrás porque el otro equipo jugaba mejor y era necesario cuidarnos hasta tener la oportunidad, y cuándo atacar hasta ahogar al contrario y convertir el gol que tanto deseábamos. ("que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito", 1Corintios 1:10 NVI)
Tal vez, ahora estemos frente a otro desafío, pero las reglas son las mismas.
La transformación de una ciudad solo se lleva a cabo cuando todos los jugadores de un equipo miran el mismo objetivo y convierten el gol, se abrazan entre los compañeros y felices lo gritan juntos.
El día que Maradona murió, un equipo conquistó el mundo...
Del Libro TOP SECRET 12
Adaptado para Conexiones
Ale Gómez
exelente
ResponderEliminaresta pag si me gusto =)
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